Sabiduría caminante - La palabra
Originalmente la palabra se habla. La palabra se pronuncia. Con ella se comunica algo, se nombra y se describe algo. La palabra sirve el intercambio, sirve el dar y el tomar. Revela al otro lo que le era velado. Le permite participar en algo personal y fomenta lazos y confianza. Y sin embargo no se trata sólo de lo que se dice sino también del cómo se dice, el tono, la expresión, la mirada, el ademán. Gracias a todo ello la palabra no sólo se escucha sino que también se contempla en el otro.
Ciertas palabras tienen peso. En ellas adquiere volumen un evento, un acontecer, una realidad extendida al compás del tiempo. Por ejemplo en la palabra "madre" o "padre" o "hijo". La palabra con peso provoca un movimiento en el alma, la conmueve, desencadena un impulso, como el llamado "¡socorro!" o simplemente "por favor" o "gracias". También las palabras "vida" o "muerte", "adiós" u "hogar" nos emocionan y ponen algo en movimiento.
Algunas palabras nos impactan y, en función de la manera cómo son dichas, nos transportan en el concepto que describen. Como por ejemplo la palabra "hálito". Con la palabra "árbol" percibimos un movimiento interior involuntario que la mano reproduce al imitar la redondez de su corona.
En la palabra hablada vibra algo que le falta a la palabra leída. De ahí que la palabra hablada necesita tiempo, y sólo así llega a desarrollar su efecto. En la lectura puede uno apresurarse e incluso sobrevolar el texto, pescando talvez sólo la información pero no el sentido pleno. Para comprender la palabra leída, es imprescindible articularla en voz alta y concederle el tiempo de una palabra hablada. Percibimos intensamente este matiz cuando leemos un poema.
A menudo es preciso, al decir algo consistente, darle tiempo al otro de sentirlo resonar en él hasta que interiormente lo haya podido repetir. Sólo así llega a tocar su alma, a ser saboreado y a desplegar su valor. Hablar de esta manera nos es posible cuando la palabra ha cumplido ya en nosotros su obra, cuando al pronunciarla revela ser un eco de lo que ya en nosotros mismos ha resonado.
Hablando por sí solas, tales palabras son poco numerosas, sin afectación, directas, generosas y un regalo para los otros.
Traducido por Mónica Kunz
Donde quedo el pase ud., buenos dias, ud. primero, gracias, de nada, no se preocupe, te quiero, hola como estas?,
Les comparto este sitio para que vean, si el agua que fluye, circula, deja sus nutrientes, su frescura, su vitalidad, su limpeza a lo que va tocando se ve afectada por las palabras, que hara en nosotros que nos falta su sabiduria para fluir de la misma manera?
http://www.taringa.net/posts/info/1686395/pensamientos-que-afectan-al-agua.html
Cuidemos lo que hablamos, como lo decimos, a quien se lo decimos, pero mas importante aun, cuidemos el orgien, Como te hablas a ti mismo?, que mensajes conscientes e inconscientes te das diariamente para ver que calidad de pensamientos generas?, La sanacion viene de dentro hacia afuera, recuerda
No podemos dar lo que no tenemos. Reiki te ayuda a descubrir la calidad de tu energia y a sanarla a traves de una quieta y armoniosa terapia de reiki guiada, no pasa nada cuando no hacemos nada, vienen muchos cambios cuando queremos ser y estar mejores.
Lety Ayala Master Reiki
Terapias Alternativas
lety.ayala@gmail.com
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